2.1.12

Carta a mi nuevo mejor amigo

Al mesías y maestro, fuente de toda sabiduría, andadito de perro cual jockey de prometeico pony; señor de la seguridad para viajar todos por Colombia si el salario alcanzara –o si no sea patriota y vacacione en la esquina, ¡Sea varón y se aguanta!-; patrón y primer benefactor de multinacionales; cerebro superior y autor intelectual de ahorcar al prójimo como ejemplo de verdadera justicia y equidad para sus connacionales más pobres y oprimidos.

AUV o C –el orden de los factores también acá es lo de menos-, temido amigo:

Presa de una ira ciega –la verdad un poco inspirada un poco en esos arranques tan suyos- aprovecho esta oportunidad que el cielo o el infiero hoy me brindan para darle las gracias una vez más y felicitarlo por la encomiabilísima gestión desarrollada con ahínco y esforzado esmero por parte de un gobierno que como el suyo no dudó jamás en estar vinculado todo tipo de mafias –detrás de toda gran fortuna hay un gran crimen decía Balzac-, sin el menor asomo de rubor en sus de por sí ya pálidas mejillas, a lo mejor quizá gracias a haberse pasado buena parte de su preclaro mandato urdiendo buena parte de lo que será nuestro futuro más inmediato entre las solidas paredes del palaciego sótano.

Gracias a su brillante y aplaudida gestión hasta el cansancio, insisto, como inmejorable director del departamento de pistas clandestinas al servicio de ese otro Pablo no tan Mármol, ilustrísima eminencia en hacerse el pendejo y evitar responder sobre estos y otros espinosos temas; primer gestor de paz y de la autodefensa unida pionero de pioneros; además de doble o triple honorable parlamentario, o H.P. a secas.

Gracias a haber terminado engrosando las huestes de empleados que de la noche a la mañana dejamos de ser tratadas como las “señoras de la empresa” a una más de sus más tristes putas, acabo de enterarme que buena parte de mi ya de por sí exiguo salario -28.5 % para ser más exacto- se irá en aportes a un sistema de salud que le debe a usted tanto en el que de seguir como van las cosas-Dios, el procurador y demás ángeles y arcángeles, cierto curita, un Palacio y un Babas incluidos- me libren de llegar a estar enfermo, porque la verdad es muy preferible tratarme cualquier tipo de dolencia a punta de desenfriolitos.

Y eso que gracias también a usted debo ahora verme en la penosa obligación de hacer una serie de escandalosos aportes a una pensión –gracias a usted y solo usted desde ahora que gano un poco pierdo también pero que mucho más- una no despreciable suma de dinero en un país habitado por la pobreza, desplazamiento, guerra y desempleo, que de seguro terminará en las cuentas de algún prestante bandido que para aquél lejano o no entonces –porque eso usted mismo de seguro no lo sabe, ahora que tampoco frecuenta esos ciertos salones de sonrisas fingidas y cantidades navegables de whisky (lo suyo ha sido siempre el guaro, guarro) y sus hijos, ¡Ay! tampoco llegaron a ser banqueros - habrá decidido fugarse a Hong Kong o a la Parapalmicora República de Uriberrimolandia, porque está visto también que la vida da muchas vueltas y sus queridos y muy católicos compatriotas nacimos solo para venir a padecer en este valle de lágrimas, y si es preciso –Twitteános otra vez sin que sobre un pedazo de piel- con gusto repetimos…

Por todo lo anterior y alguna que otra cosa olvidada entre el tintero –los parmilitares que usted con tanto acierto atinó a llamar desde entonces como Bacrim; las siete bases militares cedidas a costa de un tratado comercial que sin embargo se negaron a firmarle; la relaciones diplomáticas tan acertadamente manejadas; la infame persecución a magistrados, periodistas y miembros de la oposición; cerca de 4.000.000 de desplazados y un campo en ruinas-.

Por todo eso y mucho más, ¡Muchas gracias presidente!

Andrés Carriel, el inepto; Andrés Felipe el hortelano arribista; María del Chuzar y Bernardo Siniestro, los traviesos; Fernando yo invierto en el Estado plancho, barro y además soy muy honesto; Luis Carlos yo te indulto y te cubro; Fachito el electrocutador; Obulio el exrojo, verdadero precursor de la narcoparafilosofía; Íngrid fue una operación perfecta y ahora y desde hace años siempre escribo- Radio Casa de Nari; Ernesto el amigo de Carlos que de Castaño pasó a oscuro; más de medio centenar de paracongresistas; la Cochuci con mi familia no se metan; Tom y Jerry Plante y Pa´lante en zona franca y yo también fui uribista, estamos de todo corazón todos contigo…